El Letrado Miguel Ángel Escalante Torre participó activamente en la defensa del caso representando los intereses de la víctima y de sus familiares como acusación particular, junto a otro compañero de profesión personado en la causa.
«Aún tengo grabadas las imágenes en mi memoria, así como recuerdo el sufrimiento de sus familiares. Lo que más me dejó marcado fue preparar el interrogatorio los días antes con el hijo de la finada. Su templanza a la hora de rememorar ese fatal suceso jamás lo olvidaré» — Afirma el Letrado cuando es preguntado por este caso.
La Audiencia Provincial de Málaga, actuando como Tribunal del Jurado, dictó en junio de 2022 una Sentencia condenatoria ejemplar, cuyo núcleo de la responsabilidad penal del acusado fue confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, salvo en una matización técnica al respecto de la alevosía. Todo ello confirmado después por el Tribunal Supremo ante el recurso de casación presentado por la defensa.
La Sentencia también declaró probado que el acusado intentó acabar con la vida de su propio hijo, menor de edad, cuando este trató de auxiliar a su madre. Aunque el joven logró sobrevivir, sufrió heridas físicas en el cuello y un grave daño psicológico, siendo el acusado condenado adicionalmente por homicidio en grado de tentativa.
Uno de los puntos clave del fallo fue el rechazo frontal de la tesis defensiva basada en una supuesta inimputabilidad. El tribunal descartó que el acusado actuara privado de sus facultades mentales, concluyendo que era plenamente consciente de sus actos, de su gravedad y de sus consecuencias, lo que permitió imponer penas de prisión y no unas meras medidas de seguridad.
Más allá de cualquier resultado procesal, desde Escalante & Botello Abogados se subraya el compromiso ético y profesional inquebrantable del Despacho frente a los crímenes de violencia machista, que constituyen una de las expresiones más graves de vulneración de los derechos fundamentales.
La intervención profesional en procedimientos de esta naturaleza no debe limitarse solo a una defensa técnica en sede judicial, sino que deben ir inexorablemente ligados a un acompañamiento integral a las víctimas y a sus familias, desde el respeto, la cercanía y la firmeza jurídica necesaria para garantizar que los hechos no queden impunes y que la respuesta penal sea cuanto menos proporcional al sufrimiento causado.